Season Two

¡Ja, ja, já! ¡Hemos vuelto! Llega la segunda temporada de Como decía el bueno de Jack.

Por un momento ha parecido que no lo lograríamos. Hemos tenido que luchar contra los elementos y los dioses de la tecnología que, obviamente atemorizados ante nuestro poder, hicieron todo lo que estuvo en sus manos por frustrar nuestros planes. ¡Pero prevalecimos! Y ahora tomaremos justa venganza de…
¿Demasiado Juego de Tronos? Perdón, los dragones me han hecho un lío.

El comienzo de septiembre tiene un no sé qué de nuevo ciclo que siempre me ha hecho pensar que este es el momento de cambios, renovación y buenos propósitos, muy por encima del 1 de Enero.
Seguro que si preguntamos al psicólogo de guardia, dirá que tiene que ver con las estaciones. O quizás, que después de veintitantos años de estar pendientes del comienzo de curso es normal que estemos un poco influenciados, pero no nos engañemos, el verdadero motivo, al menos en esta era de internet y frikismo, es mucho más simple: ¡vuelven las series!

Y siguiendo el espíritu de las majors, vamos a hacer un resumen de la temporada anterior y una pequeña presentación de la que empieza antes del comienzo oficial. La parte buena es que no habrá spoilers, es lo que tiene el que se vaya escribiendo sobre la marcha.

Revisando lo que fue el año pasado, vamos a reconocer una cosa: no fue nada aburrido. No pudimos compartirlo todo lo que nos hubiera gustado (hemos eliminado a los anteriores guionistas por incompetentes, esperemos que los nuevos funcionen mejor), pero desde luego fue interesante. Regresar al país, mudarse, encontrar un trabajo con el que sobrevivir, encontrar un trabajo con el que no tener que cruzar los dedos constantemente para evitar un solo céntimo de gasto extra…

Que dicho así no parecerá mucho, pero capítulo a capítulo fue realmente intenso. Y un pelín agotador, todo sea dicho. Aunque puede que esta perspectiva se vea ligeramente afectada por el hecho de que no me he ido de vacaciones desde que regresé y que o me voy a la playa pronto o quizás en un futuro próximo tengamos entre manos el primer caso documentado de Combustión Humana Espontánea.

No fue un accidente espacial, es que no le dieron vacaciones

No fue un accidente espacial, es que no le dieron vacaciones

De la Temporada Dos no tenemos muchas pistas. El cambio de imagen para esta nueva etapa es evidente (por cierto, si os preguntáis quien me ha hecho el fantabuloso banner, su nombre es David Enebral y es capaz de cosas realmente increíbles, doy fe), pero al margen de eso, solo podemos esperar que sea más tranquilo. No necesariamente aburrido, pero sí tranquilo. Porfa.

Sí adelantaremos que el personaje principal tiene trabajo nuevo, divertido (lo que es una gran mejora) y con un enorme potencial para cantidades ingentes de anécdotas; que en unos meses habrá un personaje nuevo (un pequeño compañero de piso peludo y con un poco de suerte sin ningún interés por las cortinas) y que habrá un escenario nuevo recurrente del que no daremos más datos no vaya a ser que lo gafemos.

Lo que aún está por ver es quién o qué será el tema principal de la temporada. Basándome en los últimos días, diría que hemos hecho algo para molestar a los dioses de la tecnología y se presentan como unos rivales temibles, pero podría ser uno de esos malos para despistar y que no prestes atención a la trama principal. Además, todo el mundo sabe que los monstruos de la semana siempre son más entretenidos.

Lo demás, dioses mediante, se mantendrá estable: los mismos secundarios, algún personaje nuevo que no se sabrá si es permanente hasta el final de temporada, los temas de siempre (que se podrían resumir en que se me va la cabeza y, además, no termino de entender el mundo en el que vivo), alguna sorpresa de tanto en tanto para no perder el interés…

No sé vosotros, pero yo estoy impaciente por ver lo que ocurrirá después.

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