Season Two

¡Ja, ja, já! ¡Hemos vuelto! Llega la segunda temporada de Como decía el bueno de Jack.

Por un momento ha parecido que no lo lograríamos. Hemos tenido que luchar contra los elementos y los dioses de la tecnología que, obviamente atemorizados ante nuestro poder, hicieron todo lo que estuvo en sus manos por frustrar nuestros planes. ¡Pero prevalecimos! Y ahora tomaremos justa venganza de…
¿Demasiado Juego de Tronos? Perdón, los dragones me han hecho un lío.

El comienzo de septiembre tiene un no sé qué de nuevo ciclo que siempre me ha hecho pensar que este es el momento de cambios, renovación y buenos propósitos, muy por encima del 1 de Enero.
Seguro que si preguntamos al psicólogo de guardia, dirá que tiene que ver con las estaciones. O quizás, que después de veintitantos años de estar pendientes del comienzo de curso es normal que estemos un poco influenciados, pero no nos engañemos, el verdadero motivo, al menos en esta era de internet y frikismo, es mucho más simple: ¡vuelven las series!

Y siguiendo el espíritu de las majors, vamos a hacer un resumen de la temporada anterior y una pequeña presentación de la que empieza antes del comienzo oficial. La parte buena es que no habrá spoilers, es lo que tiene el que se vaya escribiendo sobre la marcha.

Revisando lo que fue el año pasado, vamos a reconocer una cosa: no fue nada aburrido. No pudimos compartirlo todo lo que nos hubiera gustado (hemos eliminado a los anteriores guionistas por incompetentes, esperemos que los nuevos funcionen mejor), pero desde luego fue interesante. Regresar al país, mudarse, encontrar un trabajo con el que sobrevivir, encontrar un trabajo con el que no tener que cruzar los dedos constantemente para evitar un solo céntimo de gasto extra…

Que dicho así no parecerá mucho, pero capítulo a capítulo fue realmente intenso. Y un pelín agotador, todo sea dicho. Aunque puede que esta perspectiva se vea ligeramente afectada por el hecho de que no me he ido de vacaciones desde que regresé y que o me voy a la playa pronto o quizás en un futuro próximo tengamos entre manos el primer caso documentado de Combustión Humana Espontánea.

No fue un accidente espacial, es que no le dieron vacaciones

No fue un accidente espacial, es que no le dieron vacaciones

De la Temporada Dos no tenemos muchas pistas. El cambio de imagen para esta nueva etapa es evidente (por cierto, si os preguntáis quien me ha hecho el fantabuloso banner, su nombre es David Enebral y es capaz de cosas realmente increíbles, doy fe), pero al margen de eso, solo podemos esperar que sea más tranquilo. No necesariamente aburrido, pero sí tranquilo. Porfa.

Sí adelantaremos que el personaje principal tiene trabajo nuevo, divertido (lo que es una gran mejora) y con un enorme potencial para cantidades ingentes de anécdotas; que en unos meses habrá un personaje nuevo (un pequeño compañero de piso peludo y con un poco de suerte sin ningún interés por las cortinas) y que habrá un escenario nuevo recurrente del que no daremos más datos no vaya a ser que lo gafemos.

Lo que aún está por ver es quién o qué será el tema principal de la temporada. Basándome en los últimos días, diría que hemos hecho algo para molestar a los dioses de la tecnología y se presentan como unos rivales temibles, pero podría ser uno de esos malos para despistar y que no prestes atención a la trama principal. Además, todo el mundo sabe que los monstruos de la semana siempre son más entretenidos.

Lo demás, dioses mediante, se mantendrá estable: los mismos secundarios, algún personaje nuevo que no se sabrá si es permanente hasta el final de temporada, los temas de siempre (que se podrían resumir en que se me va la cabeza y, además, no termino de entender el mundo en el que vivo), alguna sorpresa de tanto en tanto para no perder el interés…

No sé vosotros, pero yo estoy impaciente por ver lo que ocurrirá después.

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Presidentes Virtuales

En mi oficina, supongo que como en cualquier otro centro de trabajo del planeta, solemos tener largas charlas de sobremesa sobre prácticamente cualquier tema imaginable: desde Bárcenas al partido de ayer, pasando por la serie de turno o las posibilidades de sobrevivir a un ataque zombie (bueno, vale, puede que ésta última no la tenga todo el mundo).

Hace un par de semanas, en una de esas intensas conversaciones sobre Dios-sabe-qué, hablé de los periodistas en primera persona del singular (es decir, incluyéndome a mí misma) hasta que un compañero me dijo “tú no eres periodista”. “Si no trabajas de periodista no puedes decir que eres periodista, ¿no?”, aclaró.

No había ninguna malicia en ello, era una duda sincera. Yo le expliqué que me consideraba periodista y que esperaba poder ejercer relativamente pronto de una forma u otra (cosa poco inteligente a decir cuando quieres que te renueven el contrato, por cierto) y ahí se quedó la cosa.

Al menos en la oficina, porque yo no he sido capaz de dejar de darle vueltas desde entonces. Llevo semanas enteras pensando en el tema, queriendo sacar un post donde explicar por qué sí soy periodista, lo que significa el periodismo para mí y lo increiblemente doloroso que sería el tener que renunciar a mi profesión definitivamente.

Confieso que es algo tan personal e intrínseco a mí, que me cuesta mucho encontrar las palabras adecuadas para que tenga sentido fuera de mi cabeza. Así que aún no he encontrado una buena respuesta. Sin embargo, a pesar de mis dudas y ligera crisis de identidad, sí que tengo algunas cosas claras.

Ayer vi esto:

Mariano, el intangible

Mariano, el intangible

Y eso no es periodismo. Es poco más que una pantomima que lucha para decidirse entre la vergüenza y el patetismo.

No culpo a los periodistas por ir. En contra de la creencia popular, resulta que también son personas con necesidades, casas e hijos que cuestan dinero y no se alimentan solo de principios morales y premios Pulitzer.

Culpo a los directores de medios y servicios informativos por no plantarse y decir que sin preguntas (o al menos una persona física) no hay cobertura. Que para hacer esto, casi mejor que les manden un vídeo con el bruto o una nota de prensa y ya usarán ellos lo que consideren. O no. Que no se prestarán a teatros y ridiculeces de niños cobardicas.

Lo que si merece un tirón de orejas es el hecho de no hacer ninguna muestra de protesta por estar ahí, más allá de la cara de asco.

A los 13 o 14 años nos negamos a coger apuntes en una clase porque la profesora había hecho algo que nos pareció injusto. En la universidad, recibimos a un profesor a lo largo de una semana dándole la espalda porque era un cabrón (sin paliativos, había que estar en su clase para entenderlo). En Panamá, durante 24 horas todos los periodistas fueron de luto en apoyo a un compañero insultado por el presidente del país.

Si unos críos de colegio y unos adolescentes hiperhormonados pudieron encontrar una forma de ponerse de acuerdo y dejar clara su opinión, creo que un grupo de adultos profesionales también debería ser capaz.

Lo que esta pasando con el gobierno de Mariano Rajoy a nivel de prensa está siendo ridículo. Que lo aceptemos cabizbajos con cristiana resignación porque no se puede hacer nada es humillante, para los compañeros y para los ciudadanos que representan.

Estoy segura de que en el futuro veremos mas “comparecencias” de éstas (me niego a llamarlas ruedas de prensa). Espero poder ver también algo de lo que sentirme orgullosa.

En cuanto al señor Rajoy, ¿alguien podría mostrarme una prueba de vida? A estas alturas empiezo a sospechar que tanto esfuerzo por ocultarse de la prensa es porque es un doble, o una simulación digital o una marioneta de las de Jim Henson. Si es esta última situación, si se me permite elegir, prefiero a Gustavo. A lo mejor resulta que la Troika lo tiene secuestrado y lo que intenta es enviarnos un mensaje para que le rescatemos, ¿quién sabe?.

Mi opinión sobre estas muestras de cobardía sin precedentes en un político de un país civilizado me la voy a guardar. Total, no es como si les importara en lo mas mínimo (ni la mía ni la de nadie) y como le de rienda suelta voy a acabar con una úlcera sangrante que no me podré permitir tratar.

Call Me Maybe, Carly Rae Jepsen

Hoy es viernes, así que toca canción de la semana. Tras dudar bastante, he optado por seguir con mis planes iniciales en vez de intentar parecer mucho más melómana o intelectual de lo que realmente soy con algún tema poco conocido de Bruce Springsteen o Metallica.  Y es que, aunque quizás no sea la canción del siglo, lo que he tenido en la cabeza los últimos días (a parte de los pájaros de siempre) es Call me maybe de Carly Rae Jepsen. Es lo que tiene estar esperando que te llamen. Aunque no es a mí, claro. Es por una amiga… y eso.

I threw a whish in the well
Don’t ask me, i’ll never tell
I looked to you as it fell,
And now you’re in my way

I trade my soul for a wish
Pennies and dimes for a kiss
I wasn’t looking for this,
But now you’re in my way

Your stare was holding
Ripped jeans, skin was showing
Hot night, wind was blowin g
Where you think you’re going baby?

Hey, I just met you and this is crazy
But here’s my number so call me, maybe
It’s hard to look right at you baby
But here’s my number so call me, maybe

Hey, I just met you and this is crazy
But here’s my number so call me, maybe
And all the other boys try to chase me
But here’s my number so call me, maybe

You took your time with the call
I took no time with the fall
You gave me nothing at all
But still, you’re in my way

I beg and borrow and steal
Have foresight and it’s real
I didn’t know I would feel it
But it’s in my way

Your stare was holding
Ripped jeans, skin was showing
Hot night, wind was blowing
Where you think you’re going baby?

Hey, I just met you and this is crazy
But here’s my number so call me, maybe
It’s hard to look right at you baby
But here’s my number so call me, maybe

Hey, I just met you and this is crazy
But here’s my number so call me, maybe
And all the other boys try to chase me
But here’s my number so call me, maybe

Before you came into my life
I missed you so, bad
I missed you so, bad
I missed you so, so bad

Before you came into my life
I missed you so, bad
And you should know that
I missed you so, so bad

It’s hard to look right at you baby
But here’s my number so call me, maybe

Hey, I just met you and this is crazy
But here’s my number so call me, maybe
And all the other boys try to chase me
But here’s my number so call me, maybe

Before you came into my life
I missed you so, bad
I missed you so, bad
I missed you so, so bad

Before you came into my life
I missed you so, bad
And you should know that

So call me, maybe

El Diario Hoy en Huelga

En unas horas se dará por finalizada la huelga de tres días convocada por los trabajadores del Diario Hoy en Extremadura. La primera del grupo Vocento. Y confieso que me resulta muy difícil decidir qué me alucina más: el que una empresa sin pérdidas quiera despedir al 40% de la plantilla o el que sea la primera huelga convocada por trabajadores del grupo. Después de lo ocurrido en Punto Radio ABC (ni de lejos el único caso, pero sí el más llamativo y sangrante) daba por hecho que la gente iría a sus oficinas con la horca y la antorcha como complemento imprescindible, aunque sólo fuera por si acaso. Veo que sigo siendo muy optimista, pero no quiero desviarme.

Para los que no lo conozcan, el Diario Hoy es el principal medio de comunicación de Extremadura. No lo digo yo, ellos mismos se jactan de ello. Si hasta tienen sus propios premios anuales a personas destacadas de la comunidad autónoma. Y desde luego, al menos en Badajoz, es una seña de identidad como en Madrid lo pueden ser las Torres Kio o el Bernabeu. Badajoz no es Badajoz sin el Hoy. Y, por si hubiera que explicarlo, el Hoy no es nadie sin sus trabajadores.

Esto que para mí es una obviedad, parece que no está tan claro para las altas esferas, los directivos, el presidente o quien quiera que haya tomado la decisión final. Aunque siendo justos quizás debería aclarar una cosa: lo cierto es que no quieren despedir realmente a ese 40% de la plantilla (24 personas), en realidad con 13 se conforman, pero siempre hay que empezar por cifras altas para poder regatear luego, que resulta que esto de los despidos masivos tiene un deje a zoco árabe que yo nunca había imaginado.

El puesto de trabajadores estará pasado el de las alfombras

El puesto de trabajadores estará pasado el de las alfombras

Lo más indignante (como si hicieran falta extras) es que hace sólo unos meses, estos mismos trabajadores llegaron a un acuerdo para reducirse sueldo a cambio de que no se pudieran realizar despidos por motivos económicos durante al menos dos años. Por lo que veo alguien debió pensar No os preocupéis, ya buscaremos otras razones. ¿Que no podemos alegar motivos económicos?, pues reestructuramos, que con las nuevas tecnologías un periodista ya puede hacer el trabajo del cámara, el maquetador y el editor todo a la vez. Luego se publican fotos que no son o se sacan noticias erróneas y todos nos llevamos las manos a la cabeza preguntando cómo ha podido pasar. Oh, sí, yo no quepo en mí de la estupefacción cuando ocurren estas cosas.

Así que venga, si sois buenos y nos rogáis mucho, sólo echamos a la mitad de los que habíamos dicho siempre y cuando el resto aceptéis congelaros la antigüedad para siempre jamás.  Perfecto. Al menos han sido comedidos y no han pedido ningún primogénito para sacrificar a Cthulhu. Aunque tampoco habría supuesto una gran diferencia, como nunca volverán a tener una subida de sueldo tampoco podrían mantenerlo. Bueno, eso no es cierto, está la subida del IPC. Todos sabemos que ese 1% es una gran diferencia. En concreto la diferencia entre un paquete de pipas más o menos al año.

No sé si los del Hoy son más valientes (que en mi opinión, sí) o si están más quemados (que también), pero que ellos hayan sido los primeros en Vocento en decir “aquí no escribe nadie”, me resulta hasta doloroso. Casi espero que alguien venga a decirme que estoy profundamente equivocada y que lo que pasa es que no ha salido en los medios. Que ningún otro medio afectado por los recortes del grupo haya puesto el grito en el cielo, es triste.

Sé que los periodistas ahora mismo no están bien vistos, que es una de esas profesiones denostadas (con motivos o sin ellos, que yo no creo que sea justo), pero estaría bien no olvidar que sin periodistas no hay Cuarto Poder. Y sin Cuarto Poder, ya me diréis quién vigila a los otros tres. Porque Twitter no es un dios omnisapiente y el ciudadano medio no puede estar en todo y saberlo todo, necesita que alguien se lo cuente. Y cada vez queda menos gente que pueda hacerlo.

El pajarraco será adorable, pero no lo sabe todo

El pajarraco será adorable, pero no lo sabe todo

Muchos pensaréis que un periódico de una provincia de la que nadie se acuerda no tiene importancia. Después de todo ya se han cerrado todos los periódicos de Guadalajara y Cuenca y la noticia ha pasado sin pena ni gloria. Porque lo que importa no ocurre en Guadalajara ni en Badajoz, lo que importa ocurre en Madrid y Barcelona y Valencia. O no. A lo mejor, seguir callados, como si no ocurriera nada, hasta que ya no queden medios más allá de las cuatro cabeceras de siempre alimentadas por y para amiguitos no es la mejor de las ideas.

Mientras lo decidimos, mañana, en Extremadura, su periódico puntera saldrá con poco más de 50 páginas plagadas de noticias de teletipo, corta y pega de otros diarios del grupo, montadas y editadas por unos cuantos jefes muy, muy cansados. Y sin firmas, ni una sola. Con lo que está pasando en el mundo de la comunicación, cruzo los dedos para que cunda el ejemplo.

Niñas de papá

Hoy intentaré ser breve (y las carcajadas se escucharon hasta en el rincón más oculto del universo). No, en serio, esta vez sí.

Me encanta el día del padre. Es uno de mis días favoritos del año. Supongo que es lo que tiene ser un poco niña de papá, aunque sea a mi extraña manera.

Pero el verdadero motivo para que me guste tanto es porque me parece el momento perfecto para recordar un par de cosas fundamentales que a veces tenemos cierta tendencia a olvidar (bueno, vosotros, que yo lo tengo en mente todo el día):

1. Hay gente que nació para tener hijos. Son esa clase de personas que ves con su bebé en brazos y te devuelve la fe en la raza humana sólo con ese gesto. Es algo que, por suerte, puedo presenciar con mucha frecuencia, pero que no deja de asombrarme. Tras 72 horas bañada en esa sensación, puedo prometer que la vuelta a la realidad ni siquiera parece tan mala, después de todo, aún hay esperanza en el mundo (sí, lo sé, me pongo muy cursi de vez en cuando).

2. Una familia es mucho más que genes y biología. Un espermatozoide o un óvulo en el lugar y momento correcto no te convierte en padre. Engendrar a un hijo es fácil, lo complicado es lograr que crezca feliz y sabiéndose lo más importante del mundo para alguien.

Ya verás qué bien nos lo vamos a pasar

Ya verás qué bien nos lo vamos a pasar

Así que muy feliz día del padre a todos los que tengáis hijos, biológicos o no, por elección, por falta de opciones, porque no había nadie más que lo hiciera o porque quisisteis. Feliz día a todos.

Y gracias. Espero que haya muchas más niñas (y niños) de papá en el futuro.

Cuéntale a Dios tus planes

Dicen que si quieres hacer reír a Dios sólo tienes que contarle tus planes. Si eso es cierto, ayer se tuvo que caer al suelo de la risa. Tanta quiniela, tanto experto y al final la elección del nuevo Papa ha pillado en bragas a casi todo el mundo. Y no sólo por el candidato (que nadie contaba realmente con él, salvo la delegación de periodistas argentinos, por lo visto) sino por el tiempo, todos dábamos por hecho al menos un día o dos más de fumatas negras.

Reconozcámoslo, todos esperábamos un show más largo

Reconozcámoslo, todos esperábamos un show más largo

De Francisco ya hablare en cuanto tenga tiempo de leer algo de él que no sea un copy/paste de wikipedia o un pastiche de noticias de hemeroteca, pero la forma en que las redes sociales reaccionaron merecen, al menos, un par de comentarios (o tres, que se me da faltal resumir).

Por supuesto, si preguntas hoy, todo el mundo lo sabía y lo había incluido en sus listas. Claro, que incluir entre los favoritos al finalista de la ultima edición a lo mejor no era una apuesta especialmente arriesgada. Curiosamente, todos los “adivinos” olvidan mencionar que lo descartaron precisamente por eso o por cuestiones de edad, pero seguro que son las prisas, que no hay tiempo para los detalles en el periodismo en directo.

Esa es otra. A los tres minutos de la elección (tres, en serio), ya había toda una horda de expertos en el nuevo Papa que conocían al detalle su implicación en la dictadura argentina, su relación con los Kirchner (que por lo visto no es buena) y que prefiere viajar en transporte público.

Probablemente no sea la persona más feliz del mundo ahora mismo

Probablemente no sea la persona más feliz del mundo ahora mismo

Entiendo que los periodistas que han estado cubriendo la dimisión de Benedicto XVI y el cónclave puedan estar bien informados y tener una opinión más o menos formada, pero ¿de verdad todos esos que empezaron a retuitear noticias como desquiciados pasaron del titular? Sé que no soy la mas rápida del oeste leyendo, pero es que, salvo que haya mucha gente por ahí con supervelocidad, no daba tiempo físico.

En mi facultad corre una leyenda de cierta profesora que no se leía los trabajos y que ponía la nota según lo extenso y detallado de la bibliografía. Dicen que un alumno, queriendo poner a prueba esta teoría, intercaló en su trabajo páginas enteras de un cuento infantil (las versiones varían entre Caperucita Roja, la Cenicienta y Alicia en el País de las Maravillas). Por supuesto, la profesora no sólo no se dio cuenta sino que le puso un sobresaliente.

Ayer, mientras me leía mi TL de twitter, no podía dejar de pensar en esa historia porque estoy segura de que si el tercer párrafo de cualquiera de esas noticias mil veces reenviadas hubiera empezado con un “érase una vez“, “en un lugar de la Mancha” o “hace mucho tiempo en una galaxia muy, muy lejana” no se habría enterado nadie. Luego nos quejamos de los correos en cadena.

Posible texto de alguna noticia retuiteada ayer

Posible texto de alguna noticia retuiteada ayer

Pero sin lugar a dudas, lo que mas me llamo la atención fue la reacción de algunas personas a la postura de éste Francisco (que no Francisco I, aunque yo le acabaré llamando Pater Franciscus por motivos que no vienen al caso) al matrimonio homosexual. ¡Oh, esta en contra, vaya sorpresa tan decepcionante! Yo que daba por hecho que la curia cardenalicia estaba super a favor y que era Benedicto XVI el que retenía sus ansias reformistas. ¿En serio?

También me ha encantado la reacción de la otra parte: “tiene cara de santo”. Que te entran ganas de preguntar si ha esa conclusión ha llegado el mismo tío que dijo que Bárcenas tenia problemas de próstata por su caligrafía.

Cara de buenazo tiene, eso desde luego

Llamadme ingenua, pero yo diría de darle un tiempo de gracia antes de soltar a los huargos contra él. Que hasta al peor de los gobiernos se le dan 100 días de margen y a este pobre no le hemos dado ni 100 segundos enteros. Ya hará algo para cabrear a todo el mundo, no seáis impacientes.

Esto es Estopa

¿Qué tal el fin de semana? ¿Bien? Me alegro.

El mío ha sido interesante. Me he reído tanto que me he quedado un poco afónica. Aunque puede que también levantara la voz ligeramente en algún momento y eso haya tenido algo que ver, pero es que necesitaba defenderme de amigos un poco cabrones malvados.

Como os imaginaréis, no he tenido mucho tiempo para sentarme a escribir. Y ahora que lo he hecho, mi cerebro se ha declarado en rebeldía y ha dicho que hasta que no le dé un número aceptable de horas de sueño, se declara en off. A veces es de un exquisito…

En lo que yo reseteo y vuelvo a estar operativa (que puede llevar un rato), os dejo la canción con la que empezamos este fin de semana tan intenso. Me parece apropiado terminar con ella también.

Esto es Estopa

Y atrapado en mi mundo
Mágico, trágico
Que siempre confundo
Y que hay mucho tráfico
Huele a cloroformo
Y a éter etílico
No me conformo con vivir…

Entonando cánticos
Sádicos, oníricos
Sin ser físico-cuántico
Puedo describírtelos
Fingiendo ser un santo
Modélico, magnífico, angelical
Mucho más allá de lo normal
Por encima del bien y del mal
Virtual, real, adimensional
Sexual, sexual
Sobre todo sexual
Sobre todo sexual
Sobre todo…

Si te abres bien los labios
Yo te lo como todo
Que ya soy centenario
En comer comida caliente
Se oye desde el armario
Una musiquilla de fondo
Será la puta radio
Emitiendo una canción deprimente
Que me aburre profundamente

Sigo entonando cánticos
Sádicos, oníricos
Sin ser físico-cuántico
Puedo describírtelos
Fingiendo ser un santo
Modélico, magnífico, angelical
Mucho más allá de lo normal
Por encima del bien y del mal
Virtual, real, adimensional
Sexual, sexual
Sobre todo sexual
Sobre todo sexual
Sobre todo…

El mundo sin políticos sería aburridísimo
El mundo sin fanáticos sería moderadísimo
El mundo sin críticos sería criticadísimo
Y el mundo sin mí

No escucharía
Mis cánticos sádicos, oníricos
Sin ser físico-cuántico
Puedo describírtelos
Fingiendo ser un santo
Modélico, magnífico, angelical
Mucho más allá de lo normal
Por encima del bien y del mal
Virtual, real, adimensional
Sexual, sexual

Cánticos sádicos, oníricos
Sin ser físico-cuántico
Puedo describírtelos
Fingiendo ser un santo
Modélico, magnífico, angelical
Mucho más allá de lo normal
Por encima del bien y del mal
Virtual, real, adimensional
Sexual, sexual

Y atrapado en dos notas
Gotas que se agotan
Sonidos que explotan
Que potan
Que me rondan las malas cartas
¡Tanta sota!
Que si las rompo de escaqueo no se nota
No me conformo con vivir
No me conformo con vivir
Porque este ritmo me llama

Si te abres bien los labios
Yo te lo como todo
Que ya soy centenario
En comer comida caliente
Se oye desde el armario
Una musiquilla de fondo
Será la puta radio
Emitiendo una canción deprimente
Que me aburre profundamente

Sigo entonando cánticos
Sádicos, oníricos
Sin ser físico-cuántico
Puedo describírtelos
Fingiendo ser un santo
Modélico, magnífico, angelical
Mucho más allá de lo normal
Por encima del bien y del mal
Virtual, real, adimensional
Sexual, sexual
Sobre todo sexual
Sobre todo sexual

Rolling in the Deep

No pongo el nombre de la artista, como siempre hago, porque no tengo ni idea de cómo se llama la niña que interpreta esta versión, aunque por lo que he podido ver en Yotube, el grupo que forma con sus dos hermanos parece que se llama Vazquez Sound.

Me encanta su voz, la forma en que parece que se va a romper pero coge la nota justa en el punto exacto. Y el que sean hermanos me ha parecido muy tierno. ¿Qué le vamos a hacer? Soy una blandita.

Evidentemente, la canción en sí, la original, también me gusta muchísimo. Me parece que va muy bien, relaciones amorosas muy fallidas a parte, para recordar lo fácil que es dejar pasar la oportunidad de algo bueno.

Ahora, yo me voy a disfrutar de mi viernes libre. Disfrutad vosotros de la música.

There’s a fire starting in my heart
Reaching a fever pitch,
it’s bringing me out the dark
Finally I can see you crystal clear
Go head and sell me out
and I’ll lay your shit bare

See how I leave with every piece of you
Don’t underestimate the things that I will do

There’s a fire starting in my heart
Reaching a fever pitch
And its bring me out the dark

The scars of your love remind me of us
They keep me thinking that we almost had it all
The scars of your love they leave me breathless
I can’t help feeling
We could have had it all
Rolling in the deep
You had my heart inside of your hand
And you played it
With the beat

Baby I have no story to be told
But I’ve heard one of you
And I’m gonna make your head burn
Think of me in the depths of your despair
Making a home down there
It Reminds you of the home we shared

The scars of your love remind me of us
They keep me thinking that we almost had it all
The scars of your love they leave me breathless
I can’t help feeling
We could have had it all
Rolling in the deep
You had my heart inside of your hand
And you played it
With the beat

We could have had it all
Rolling in the deep
You had my heart inside of your hand
And you played it
With the beat

Throw your soul through every open door
Count your blessings to find what you look for
Turned my sorrow into treasured gold
You pay me back in kind and reap just what you sow

We could have had it all
We could have had it all
It all, it all it all,
We could have had it all
Rolling in the deep
You had my heart inside of your hand
And you played it
With the beat

We could have had it all
Rolling in the deep
You had my heart inside of your hand
And you played it
To the beat

Jueviernes

Adoro los jueviernes, son el mejor invento del mundo. Llegar al trabajo sabiendo que por delante te esperan tres días de desconexión y olvido es absolutamente maravilloso. Saber, además, que tus compañeros no van a disfrutar de semejante privilegio lo hace casi mejor (sí, no es una actitud de buena persona, pero es imposible no sentirlo).

No he encontrado ninguna canción que hable de los jueviernes (aunque seguro que las hay), pero el Invierano de Phineas y Ferb sirve casi igual de bien.

13 Consejos para Entrevistas de Trabajo

Sólo por si acaso, dejemos las cosas claras desde el principio: no soy técnico de Recursos Humanos y jamás en mi vida he participado en ninguna clase de proceso de selección en otro rol que no haya sido el de entrevistada.
Sin embargo, sí que es cierto que he estado en algunos (muchos) y he sido testigo de otros tantos. Toda esta recopilación se basa simple y llanamente en observaciones e impresiones personales y en alguna que otra conversación y anécdota con gente que sí ha seleccionado personal.

Mi teoría con las entrevistas de trabajo es que es igual que seducir a alguien en una cita. Lo más difícil, conseguir quedar para que te quieran conocer mejor, ya está hecho. A partir de ahí, la misión es hacerles entender por qué tú eres la mejor opción de entre todos los candidatos disponibles. Por eso, la confianza en uno mismo y la preparación son fundamentales antes, durante y después de la entrevista.

Antes

1. Investiga la empresa
Google es tu amigo. Hacer una búsqueda rápida no te cuesta ningún esfuerzo y te puede servir de mucho. Llegar a la entrevista conociendo la empresa, aunque sea por encima, demuestra interés, previsión e iniciativa. Nunca he visto a un responsable de selección al que eso le haya causado otra cosa que buena impresión.

Además, tiene otra ventaja. Con la crisis, siempre hay algún listillo que se quiere aprovechar de la necesidad de la gente. Aunque por suerte no son muchas, algunas ofertas de trabajo tienen truco, eso si no son directamente un timo. Entrar en algún foro y leer opiniones puede ahorrarte tiempo e incluso algún disgusto.

2. Cómo llegar
Decide con tiempo cómo vas a ir hasta el sitio de la entrevista. Si vas en coche, comprueba que es una zona en la que puedes dejarlo con relativa facilidad y asegúrate de que conoces el camino. Andar preguntando direcciones con los nervios de punta y el miedo de llegar tarde puede provocarte aún más ansiedad y la idea es llegar lo más relajado posible.

Lo mismo sirve para transporte público. Comprueba la ruta, horarios, precios del billete si tienes que comprarlo, etc. Perder una oportunidad por no mirar las horas a las que pasa el Cercanías es de juzgado de guardia.

Correr detrás del tren es muy poco divertido

3. Ropa
Decide lo que te vas a poner con tiempo, incluso el día anterior, y si es algo que hace mucho tiempo que no usas, no está de más que te lo pruebes por si acaso.
Debes vestir formal y bien, por supuesto, pero también tienes que procurar adecuar tu ropa a la oferta. No tiene ningún sentido que aparezcas con un traje de tres piezas para un puesto de camarero de cafetería.

Eso no significa que si el puesto es de baja cualificación te plantes con unas zapatillas de deporte medio raídas, una sudadera cutre y unos pantalones con manchas tan viejas que ya han desarrollado identidad propia. Unos vaqueros son más que aceptables, pero recuerda que una camisa o un polo nunca han matado a nadie.

Y los zapatos limpios, por favor. Da igual lo bien que te siente esa corbata o lo mona que estés con un traje de chaqueta si por tus zapatos se podría decir que has estado pegando saltos en el lodazal más cercano.

Pero lo más importante es que recuerdes que estás buscando trabajo, no un ligue en Pachá. Escotes de vértigo, pantalones marcapaquetes, camisetas marcapectorales o faldas-cinturón no quedan tan bien a la luz del día.

4. Maquillaje y Peluquería
Nunca vayas a una entrevista de trabajo con más maquillaje del que estés dispuesta a llevar a diario. Parece una tontería, pero cuando, al cabo de un par de días o semanas empieces a pintarte menos, de alguna forma la sensación que vas a dar es que te estás volviendo descuidada porque ya no tienes tanto interés en el trabajo. Es algo totalmente psicológico y no tiene por qué coincidir con la realidad en absoluto, pero el pensamiento es casi inevitable.

De todas formas, yo soy de la teoría de que cuanto menos pintura mejor. Entiendo, sobretodo si la entrevista es muy temprano, que algo de base y corrector para disimular las ojeras es más que necesario, pero de las capas de Titanlux se puede prescindir.

Si es necesario que te arregles más, lo notarás o te lo harán saber. Sin embargo, es mejor parecer natural que vanidosa o artificial.

También recomiendo, encarecidamente, probar el maquillaje antes si es nuevo. Y no me refiero a nuevo en plan “es una marca que no había usado antes, voy a asegurarme de que no me dé alergia”. Me refiero a cualquier cosa que no hayas usado previamente aunque sea de tu marca de toda la vida. A veces vienen estropeados, a veces vienen mal etiquetados y a veces no te has fijado en que has cogido el lápiz de ojos con glitter en vez del normal.

Llegar tarde a una entrevista porque tus ojos tenían purpurina no es una buena excusa. Aparecer como si vinieras de empalmada de una fiesta de Nochevieja, tampoco es divertido. Por supuesto, éste es un ejemplo al azar, que le puede pasar a cualquier persona y no está en absoluto basado en un hecho real.

En cuanto al pelo, no voy a caer en obviedades del tipo “llévalo limpio”, pero sí que te voy a recomendar que si lo tienes rebelde o rizado te lo recojas, aunque sea un poco. No digo que te hagas un planchado de peluquería, pero los rizos descuidados o el pelo fosco dan sensación de desorden. Es injusto, pero la vida no es justa. Si no tienes unos tirabuzones de anuncio, unas horquillitas no estarán de más.

Muy mono, pero poco probable que consigas el puesto

5. Imprime el currículum
Lo normal es que el entrevistador tenga una copia, pero hay un millón de circunstancias por las cuales podría no ser así y siempre es mejor que la persona que se encarga de hablar contigo tenga un apoyo visual donde ver y comprobar lo que le estás contando.

Y también te puede ayudar a ti, los nervios pueden ser traicioneros y provocar que se te olvide algo, pero si lo tienes delante (aunque sea al revés porque la otra persona lo está leyendo) es más fácil que recuerdes lo que en otro caso se te podría olvidar.

En algunas empresas, si no lo traes contigo, te dan un formulario para que lo rellenes. A mí me parece que queda cutre y la impresión general, aunque no seas consciente, es que eres poco previsor. Además, siempre es mejor hacer el currículum como tú quieres, destacando u omitiendo lo que te interesa, que tener que seguir una plantilla.

Y la foto ayuda mucho a que te recuerden después.

Durante

6. Puntualidad
Sé puntual. Es más, llega 5 o 10 minutos antes, para asegurarnos. Aunque tampoco te pases. Insisto en que esto es como una cita. A nadie le gusta el chico ansioso y desesperado por conseguir quedar contigo. El que nos atrae es el que parece que ni nos ha visto. No tiene sentido, pero es así.

Con las entrevistas pasa lo mismo, el que llama la atención no es el que está ansioso y desesperado por el trabajo, sino el que actúa como si no lo necesitara. Y, aunque lo parezca, no es por tocar las narices, es una cuestión de seguridad en uno mismo.

Tampoco vayas de rey del mundo, una cosa es sentirse seguro y otra pasarse de listo.

7. Lectura
En 9 de cada 10 casos te va a tocar esperar un ratito en lo que la persona que con la que has quedado puede atenderte. En la mayoría de ellos, además, los “un momentito, en seguida sale a recibirte” son eufemismos de “va a pasarse 45 minutos al teléfono”. Como encima te ofrezcan algo de beber, es probable que empiecen a salirte raíces antes de que entres a la entrevista.

Así que llevarte algo para leer no está de más. Sólo ten un poco de cabeza antes de elegir la lectura. 50 Sombras de Grey puede estar muy de moda y El Jueves puede ser muy divertido, pero a lo mejor la persona que te va a atender es muy conservadora y lo considera simple y pura pornografía (en el caso específico de 50 Sombras a lo mejor considera que tu gusto literario es un asco, pero no es el tema ahora mismo).

La saga de moda te puede esperar en casa

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8. El Saludo
De esto se ha escrito hasta la saciedad y mucho me sorprendería que no hubiera incluso tratados enteros sobre ello, pero es que es importante.

Hay a quien le gusta dar dos besos, quien sólo te ofrece la mano, quien directamente te hace pasar y no hace amago de saludar… Mi consejo es que dejes que el entrevistador sea quien te guíe y lleve la iniciativa. Lo más normal es que ellos sean conscientes de que la otra persona no tenga claro el grado de confianza y que den el primer paso, pero sé observador. Es decir, fíjate en lo que hace y en su lenguaje corporal. Si comienza a alzar la mano, no vayas tú a darle dos besos y si extiende un poco los brazos para invitarte a pasar a una sala, no le des un abrazo (hecho real).

Lo demás, creo que lo sabe todo el mundo: ni muy fuerte ni muy flojo (puede implicar arrogancia o inseguridad), ni por encima ni por debajo (complejo de superioridad o inferioridad), ni limpiarse la mano en el pantalón justo después (también hecho real) porque muy probablemente al entrevistador no le haga demasiada gracia.

9. Escucha antes de hablar
Este consejo debería seguirse en cualquier aspecto de la vida, así, en general. En una entrevista de trabajo, en particular, te puede ser de gran ayuda para saber qué es lo que están buscando en el candidato.

Ya han visto tu currículum antes de llamarte, ya saben lo que has hecho. Evidentemente querrán detalles y tendrán preguntas específicas, pero lo que más les interesa eres tú, tu personalidad, tu actitud y tus cualidades específicas. Muchas veces la forma en la que están planteadas las preguntas dice más de lo que pueda parecer.

No se trata de que les escuches y les vendas la moto, porque mentir en una entrevista es posiblemente lo peor que puedes hacer. Es muy fácil que te pillen y eso te anulará de forma permanente para cualquier posible futura selección para esa empresa.

Sin embargo, si tienes una pista de lo que esperan, puedes centrarte en destacar las aptitudes y cualidades que hacen de ti la persona que mejor encaja en su perfil.

Se trata de vender tus cualidades, no vehículos de dos ruedas

10. Mantén la concentración
Hay un principio de combate (o de videojuegos) que viene a decir que cuanto más te hieren, más te hieren. Esto, que parece redundante, en realidad tiene su lógica. Cuando te alcanzan y te hieren, el dolor y la dificultad para moverte afectan a tu velocidad y reflejos y te convierte en un blanco más fácil con cada golpe.

Con la concentración pasa lo mismo. En un momento dado te da la impresión de que no has dado una buena respuesta. No quieres hacerlo, pero no puedes evitar seguir dándole vueltas mientras la entrevista continúa, te preguntas si el entrevistador ya te habrá descartado, te empiezas a poner nervioso, dudas más en la siguiente respuesta porque esta vez quieres asegurarte de que lo haces mejor, pero entonces, ¿y si ese momento de duda te ha hecho parecer inseguro? ¿Creerá que no tengo claro lo que le estoy contando? Seguro que está pensando que soy medio boba. ¿Y ahora que le digo? Y….

Y para cuando te quieres dar cuenta entras en una espiral descendente de inseguridad y paranoia y lo que era una reunión muy prometedora acaba siendo un desastre que termina con el entrevistador intentando calmarte para que dejes de llorar (hecho real): un antiguo jefe se pasó semanas enteras alucinado y preguntándose qué diablos pudo decir para hacer llorar a la pobre chica, tiempo después descubrimos que todo empezó porque él le pidió que repitiera una respuesta porque no la había oído y ella creyó que era porque no le había gustado lo que había dicho.

Respira hondo, confía en ti mismo, si crees que no te has expresado bien intenta matizarlo, pero, sobretodo, ten en cuenta que no es un examen, no todas las preguntas buscan una respuesta específica. Muchas veces la actitud dice mucho más que las palabras, así que calma.

11. Pregunta
Por si no lo he dejado claro, lo repetiré: la entrevista no es un examen. No es un monólogo. No se trata sólo de que ellos te conozcan a ti. Parte de la gracia es que tú también conozcas la empresa y las personas con las que vas a trabajar. No sólo se te permiten hacer preguntas sino que debes hacerlas si hay algo que no terminas de entender. Sobre el puesto, tus responsabilidades, a quien reportarías o si tienen un microondas para calentar la comida de casa… lo que sea. Salir de ahí sin saber lo que te espera si superas el proceso es absurdo.

En cuanto a si se debe preguntar sobre el sueldo o no, hay mil teorías. Mi opinión es que preguntar directamente cuanto va a ser tu salario neto hasta el último céntimo a lo mejor es un pelín agresivo, pero intentar averiguar de forma más o menos sutil de en qué cifra están pensando no me parece nada descabellado. Sobretodo porque también puede servir para ahorrar tiempo y problemas a unos y a otros.

Preguntar no es malo, no seas vergonzoso

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12. Interésate por el proceso
Al despedirte (de nuevo deja que sea la otra persona la que te indique si os dais la mano, dos besos o quedáis a tomar unas cañas) no está de más que preguntes por el proceso de selección. Sobretodo, obviamente, cuando tomarán la decisión y si llamarán a todos los candidatos o sólo al seleccionado.

En general, no serán muy específicos, pero te darán una idea de lo que esperar lo que puede ayudar a no obsesionarte con el teléfono que no suena. Además, insisto, mostrar interés nunca está de más.

Después

13. Confirmación
Después de la entrevista ya no hay mucho que hacer salvo confiar en que recibirás la llamada tarde o temprano. Ten paciencia, a veces los tiempos se extienden un poco y los procesos de selección pueden ser más largos y complicados de lo que creemos.

De todas formas, si un día o dos después de que el plazo que nos han dicho se haya cumplido no nos han llamado, no pasa nada por llamar para ver en que punto están. Pero vamos a dejarlo claro: no pasa nada por llamar una vez, a partir de la cuarta entra en la categoría de acoso.

¡Pero dime algo de una vez!

Estos consejos no son infalibles, ni mucho menos, pero me han venido muy bien a lo largo de los años para conseguir trabajo. Desde mi punto de vista, lo difícil es llegar a la entrevista, una vez ahí lo único que puedes hacer es prepararte, ser sincero y natural y confiar en que todo irá bien. Más allá de eso, todo depende de la suerte.