Una Explicación Quiero

Señor Rajoy,

que conste que yo no quería. Sé que suena a excusa barata, pero de verdad que no quería. Sólo tiene que echarle un vistazo para darse cuenta de que el mío es un blog buenrollero. No tengo trabajo, ni pareja y voy al super con calculadora, pero lo cuento con mucha gracia y además comparto canciones que me gustan, ja, ja, qué mona soy. ¿Lo ve? Buen rollo.
Y sin meterme con nadie, que nunca se sabe quién puede cotillear tu blog en un momento dado y no está el horno como para perder posibles trabajos por no compartir una opinión con tu futuro empleador.

Sin embargo, después de meditarlo mucho… Bueno, he tomado la decisión en 24 horas, teniendo en cuenta su capacidad de reacción a lo mejor le parece un acto terriblemente impulsivo, pero confíe en mí, en mi caso es todo un ejercicio de contención.
Como decía, después de meditarlo mucho, me he dado cuenta de que en realidad mis posibilidades de conseguir un trabajo en un medio o en un departamento de comunicación en un futuro próximo son tan extremadamente limitadas que en breve empezarán a estar en puntos negativos. Y tragarme la bilis, la mala leche y la frustración acabará por provocarme una úlcera, así que, ya sabe, de perdidos al río. Total, cualquiera que entre en mi twitter ya se puede hacer una idea de lo que tengo en la cabeza.

Esto, más o menos, es lo que hay en mi cabeza ahora mismo

Esto, más o menos, es lo que hay en mi cabeza ahora mismo

Creo que lo primero es dejar un punto meridianamente claro, para que luego no haya ninguna duda: Señor Rajoy, yo no voté por usted.
Y ahora le voy a dar unos minutos que se recupere del shock.
Porque teniendo en cuenta que actúa como si su palabra fuera sagrada y no debiera rendirle cuentas a nadie, doy por hecho que está convencido que no hay una persona con edad legal para votar en este país que no lo haya hecho por usted.

No voy a entrar en los motivos que tuve para no votarle, eso, quizás, será post para otro día, pero sí que voy a darle la mala noticia: me temo que ganó. Y no se crea, me molesta a mí más que a usted. Sea como fuere, la cuestión es que lo hizo, enhorabuena, a la tercera va la vencida y ya es usted Presidente del Gobierno Español. Vivas y bravos.

Ahora maticemos algo: Presidente del Gobierno Español. O sea, de todos los españoles, le votaran o no. Mucho me temo que eso me incluye.
Y, al más puro estilo Berlanga, como presidente mío que es, me debe una explicación.

El balcón es opcional, la explicación no

El balcón es opcional, la explicación no

Tampoco voy a entrar en su velocidad de reacción, en si las informaciones aparecidas son reales o no, ni en lo que opino de la forma en que compareció el sábado. No se trata de eso. Se trata de que yo no he sido, yo no sé nada, a mí no me preguntes y tú más, no son razones, pruebas o explicaciones. Es lo que me dice mi sobrino de nueve años cuando le pillo con su hermano pequeño berreando a su lado. Que conociéndoles, muy probablemente habrá sido un accidente típico de niños, pero sigo queriendo saber qué ha pasado.
Y no se lo creerá, pero espero del Señor Presidente de mi país más argumentación que de mi sobrino (aunque por supuesto, mi sobrino es extremadamente inteligente y locuaz para su edad).

Informes internos

Ya, sí, bien. Han hecho un informe interno (del que no se ha presentando ninguna documentación del proceso, pruebas o investigaciones) que demuestra que el PP está más limpio que una patena.
Estupendo.
No es que dude de la veracidad del informe en cuestión. Es más, yo también soy muy aficionada a los informes internos.
Tengo uno, de un ingeniero aeronáutico que asegura que soy más guapa que Scarlett Johanson y más lista que Stephen Hawking. Es cierto que el ingeniero en cuestión es mi padre, pero tiene más estudios que muchos de sus asesores, así que una cosa por la otra, ¿no?

Sin punto de comparación , vamos. Y sí, el amor de un padre no tiene límite

El amor de un padre no tiene límite

Si no le convence, tengo más. Un técnico informático lleva casi dos décadas trabajando en un informe que demuestra que, a pesar de mi partida de nacimiento, sigo teniendo 12 años de edad y hasta tiene un amplio apartado explicando por qué debería ser ilegal que llegara a cumplir los 13.
Un administrativo elaboró otro informe que prueba que mi nombre de pila es “Mi Hermanita Pequeña” a pesar de lo que diga mi DNI.
Y un deportista de élite tiene otro que confirma que mi talla es la 36 o al menos eso es lo que se puede deducir por la costumbre que tenía de comprarme ropa en la que mis Barbies habrían tenido problemas para entrar.
Lo admito, son mis hermanos, pero de verdad de la buena que puede confiar en su criterio… más o menos.

Oh, vale, está bien, nos iremos fuera de la familia.
Una consultora de contenidos web puede presentar un informe en el que asegura que soy la hermana gemela perdida de Rosario Dawson y cierta periodista cántabra tiene otro garantizando que soy la mejor periodista y/o relaciones públicas del hemisferio norte.
Puede que sean mis mejores amigas (y sí, mis amigas me quieren muchíííííííííísimo), pero son grandes y reputadas profesionales en lo suyo, así que supongo que cuentan, ¿no?

Como dos gotas de agua

Como dos gotas de agua

En fin, que no entiendo por qué la gente desconfía de los informes internos, si son increíblemente veraces y fiables.
Señor Rajoy, por favor, dígame que nota el sarcasmo.

En cuanto a presentar sus declaraciones de la renta… Siempre creí que era obligatorio para los altos cargos del gobierno y si no es así, creo que debería serlo. En cualquier caso, si hiciera pública una declaración en la que se pudiera demostrar cualquier irregularidad creo que hasta Cospedal exigiría su dimisión, pero no por corrupto, sino por tonto.

De las declaraciones juradas mejor no hablo. Tantos chistes en tan poco tiempo podrían colapsarme hasta la semana que viene.

Explicaciones

Bromas a parte, señor Rajoy, me cuesta muchísimo entender por qué alguien que no tiene nada que ocultar necesita dos días para preparar una comparecencia a puerta cerrada o la problemática en responder a las preguntas de los periodistas, que al fin y al cabo son las preguntas de la gente de a pie (o deberían serlo).

Sé que soy una pesada, pero es que de verdad que quiero una explicación. Una coherente y/o que no insulte mi inteligencia. Y mire que pongo “y/o” que ni siquiera le exijo las dos cosas. Aunque si tengo que elegir, agradecería enormemente que dejen de tratarme como si fuera idiota.
Porque espero con fervor que cuando De Guindos dice que este escándalo no afecta a la imagen de España en el extranjero, en realidad esté pensando que soy medio boba y no me lo voy a cuestionar y no que se lo esté creyendo realmente. Porque, sinceramente, eso me asusta mucho más.

Creo, Señor Presidente, que no termina de entender cómo se siente la ciudadanía. En general, no sólo los de izquierdas o los que no les interesa la política hasta que les afecta o cualquiera que no le haya votado a usted.

La ciudadanía, en general, incluso sus votantes, está tan al límite de su paciencia que es probable que ya haya pasado la raya y del cabreo aún ni nos hayamos dado cuenta. Y parece que no entiende lo que eso implica.

Cuando antes he dicho que no confío encontrar un trabajo en el mundo de la comunicación en un futuro próximo, en realidad, no me he explicado bien. La verdad es que no confío en encontrar un trabajo de lo que sea que me permita cualquier otra cosa que no sea ir tirando.
No tengo casa propia, ni familia propia. No tengo nada que perder, así que, ¿qué podría temer?
Y a esta misma conclusión están llegando o llegarán muchas otras personas. Toda una generación perdida y abandonada a su suerte. Y no sólo ellos. Se unirán padres que se han visto en la calle con sus hijos, madres que se niegan a dejar este legado, abuelos que ven con horror cómo su pensión no es suficiente para alimentar a hijos y nietos en paro.
Dejaremos de ser personas y nos volveremos masa. Y no una masa cualquiera, sino en una masa enfurecida y sin nada que perder.

¿Sabe como funcionan las masas? No son racionales, no se paran a escuchar. Cogen antorchas y horcas y linchan al que se le ponga por delante. Son violentas, volubles, incendiarias y explosivas. Y no paran hasta que terminan.

Es probable que usted, que no tendrá contacto con la realidad en la que vivimos el resto ni por accidente, no se dé cuenta, pero hay un ambiente extraño en el aire. Una sensación de perpetua expectativa. Nadie quiere ser el que tire la primera piedra, pero todo el mundo da por hecho que acabará ocurriendo.

Y mientras, señor Rajoy, usted se niega a responder a mis preguntas porque se siente legitimado en su mayoría absoluta, porque cree que no me debe explicaciones, porque está completamente seguro de que no ocurrirá nada de nada.
Espero de corazón que no se equivoque, no tengo ganas de una Primavera Árabe versión española. Aunque, ¿qué quiere que le diga? María Antonieta tampoco lo vio venir.

Maria Antonieta tiene experiencia con masas enfurecidas. No le fue bien

María Antonieta tiene experiencia con masas enfurecidas. No le fue bien

PD: ¿#yocreoenrajoy? ¿En serio? Si es que vais provocando.

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6 pensamientos en “Una Explicación Quiero

  1. Lo triste es que mucha gente adulta se deja engañar por esos razonamientos infantiles tipo “tú más”. El otro día la noticia estrella en el telediario de Telemadrid fue que la antigua ministra de igualdad no respetaba la igualdad de género en el personal del ministerio. Que sí, que está muy mal y todo eso, pero ¿en serio? ¿Eso es más actual e importante que toda la mierda que se está desenterrando?

    Mi padre, sin ir más lejos, está convencidísimo de que todo esto es una calumnia que ha lanzado el PSOE para encubrir su propia corrupción y tratar de poner a “la gentuza” contra el legítimo gobierno del país, que por supuesto quiere lo mejor para nosotros y se esfuerza por dárnoslo. Lo de llenarse los bolsillos ya de paso es algo totalmente secundario que no tiene importancia.

  2. Estoy dispuesta a jurar sobre la Biblia y prometer sobre la Constitución lo del parecido con Rosario Dawson 🙂

    Me ha hecho mucha gracia la foto y el pie del balcón jajaja 🙂

    Joe, no sabía lo de De Guindos, ese titular se me había escapado… sí que nos tratan como si fuéramos idiotas. De todos modos es que después de lo de “los hilillos como de plastilina” a veces dudo si de verdad lo somos (yo tampoco le voté, pero como plural, los españoles les votamos).

  3. Entre todo lo que ha salido el fin de semana no me extraña que lo de De Guindos ni se notara, pero es que es insultante.
    Yo entiendo que en democracia no siempre me va a gustar el gobierno de turno, pero agradecería que por lo menos no se rieran de mí. Así de exigente que es una.

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